Explicación Obligada
He aquí el por qué de todo.
¿Por qué elegir la tragedia como elemento principal en un proyecto de vida?
La tragedia es la parte más olvidada del ser humano. “Enjoy the Tragedy” pretende romper paradigmas visuales, sensibles y sociales: busca que la sociedad gire sus ojos para ver su pasado y entienda, entre otras cosas, que las tragedias vividas son la parte más humana que podemos tener. Las tragedias en nuestra vida nos cambian, hacen que evolucionemos, los problemas nos llevan de la mano a ser mejores personas en todos los ámbitos
El concepto “ser feliz” no existe para los trágicos, pues se entiende a la felicidad como un estado pasivo, susceptible a la corrupción, dañino por consecuencia. El ser humano promedio busca estar feliz desde los primeros indicios de educación en su conciencia, desesperadamente busca el seno de su madre para estar agusto. El ser humano puede mencionar en su lenguaje coloquial “soy feliz, o estoy feliz”, refiriéndose desgraciadamente a que está en una etapa de incapacidad, es decir, “se quedó estancado”, no genera movimiento en ninguno de los aspectos en los que pudiera generarlo.
El bienestar nubla la vista del ser trágico, está un paso antes de la felicidad y un paso después de la ideal neutralidad. El bienestar provoca placer sin embargo, el ser humano es adicto por naturaleza al placer que, eventualmente, lleva al estancamiento.
El ser trágico no equivale a ser depresivo, el depresivo sufre de una enfermedad hasta cierto punto mortal, el trágico no puede morir porque está en constante evolución, existe por una fración de segunto y a la siguiente no, pues se ha convertido en algo mejor. La tragedia se vive diariamente al no saber el por qué de nuestra existencia. Así toda idea, ajena a éste conocimiento universal, que se observe contenga un elemento parecido a la desgracia, o al dolor, inmediatamente genera un cambio en la persona que la tuvo, por tanto la tragedia deberá ser aceptada y adaptada al cánon de vida que la persona seguía hasta el momento. Todas las tragedias quedan entonces en el pasado, el ser humano ahora buscará sentir la siguiente para moverse otra vez. De nada sirve lamentar las tragedias, pues eso sólo lleva a la perdición. El némesis del ser trágico es el ser ignorante. De tal manera que un individuo tal no es digno de portar la bandrea de la desgracia, pues jamás la ha sentido.
Vivir en tragedia no es rechazar la felicidad, es aceptar el otro lado de la vida, la desgracia, tal cual es. El ser trágico es vivir, pues el estar feliz es involucionar hasta ser pasivo de mente, inútil para cualquier cosa, máquina de convertir oxígeno en dióxido de carbono.
